Carta de Marsella
Marsella, 11 de abril de 2026
De Barcelona a Marsella: continuidad y compromiso del Rito Moderno
Reunidos en Barcelona en junio de 2011, los Cuerpos filosóficos del Rito Moderno dieron un paso fundacional al crear la Unión Masónica Universal del Rito Moderno. Este acto no fue únicamente de carácter organizativo: afirmó con firmeza una visión de la francmasonería basada en la libertad absoluta de conciencia, la independencia soberana de los Cuerpos y la voluntad de hacer del Rito Moderno un espacio vivo de diálogo, reconocimiento mutuo y universalidad iniciática. Barcelona constituyó así el fundamento, el marco y el método: unir sin uniformizar, coordinar sin dominar, reunir sin excluir.
Ocho años más tarde, en Oporto, ciudad simbólicamente marcada por la historia de la libertad, la UMURM reafirmó esta orientación dotándola de una proyección doctrinal y prospectiva. La Carta de Oporto de 2019 recordó que, si bien las persecuciones directas pertenecen en gran medida al pasado, los dogmatismos, los imperialismos ideológicos y las tentaciones de repliegue identitario siguen siendo realidades contemporáneas. Frente a estas dinámicas, la francmasonería libre está llamada a reforzar su capacidad de resistencia, regeneración y pluralidad. Oporto subrayó que el trabajo iniciático no es una abstracción, sino una praxis viva: «el trabajo se realiza trabajando», en un espíritu humanista, cosmopolita y profundamente comprometido con la dignidad humana.
El congreso de Marsella, en abril de 2026, se inscribe plenamente en esta continuidad. No se trata ni de un nuevo comienzo ni de una ruptura, sino de una etapa de madurez. Marsella, encrucijada mediterránea y puerto abierto a culturas y pueblos, encarna de manera natural la vocación de la UMURM de tender puentes. Puentes, en primer lugar, entre los Cuerpos que practican el Rito Moderno, con el fin de reforzar la conciencia de una filiación común basada en la razón, la ética, la libertad y el progreso. Puentes entre los masones más allá de las fronteras territoriales, lingüísticas y obedienciales. Puentes, finalmente, con los demás ritos masónicos, en un espíritu de escucha, respeto mutuo y reconocimiento de la diversidad de las vías iniciáticas.
La UMURM afirma, en efecto, que el Rito Moderno, por su historia, su estructura y sus valores, está particularmente capacitado para desempeñar un papel de mediación y diálogo en el seno de la francmasonería universal. Sin pretensión hegemónica, sin voluntad normativa, pero con la convicción de que la pluralidad de los ritos constituye una riqueza cuando se inscribe en un horizonte común de libertad de conciencia y de búsqueda del perfeccionamiento humano.
De Barcelona a Oporto, de Oporto a Marsella, se dibuja una misma línea: hacer vivir una francmasonería fiel a su legado, lúcida ante los desafíos del mundo contemporáneo y decididamente orientada hacia el futuro. Marsella 2026 aspira así a ser un momento de reflexión, convergencia y apertura, al servicio de una masonería universal que construye puentes en lugar de fronteras.
En lo que respecta a la
Academia Internacional del Vº Orden del Rito Moderno
Tiene dos misiones principales:
- Ser un laboratorio de pensamiento capaz de reflexionar sobre el sentido, la filosofía, los valores y la ética propios del Rito Moderno.
- Convertirse en una Academia del Rito que, más allá del trabajo de investigación y difusión, asuma el papel de Conservatorio del Rito Moderno, capaz de asesorar a cualquier Supremo Consejo, Gran Capítulo General o Cuerpo Filosófico que lo solicite.
Esta Academia funcionará sin límites territoriales ni obedienciales, sin voluntad normativa y con absoluto respeto a la independencia de sus miembros.
Permanecerá abierta a toda Potencia Soberana, Capítulo Independiente, así como, a título individual y personal, a todo poseedor de la Vº Orden del Rito Moderno que manifieste el deseo de formar parte de ella y que acredite sus títulos.
Esta Declaración de Marsella se inscribe en la Cartade Barcelona firmada en 2011. Las jurisdicciones miembros de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno se comprometen a trabajar en el marco de la Academia Universal del Vº Orden y a abrir igualmente sus trabajos en el marco de un Sublime Consejo para abordar ritualmente todas las cuestiones relativas a la historia y al funcionamiento del Rito Moderno.
Y a mantener siempre los objetivos de la Carta de Barcelona:
- Promover, difundir y fomentar los usos y costumbres del Rito Moderno.
- Facilitar las relaciones y la armonía entre sus miembros con vistas a una práctica de la francmasonería verdaderamente universal.
- Ser un foro de diálogo e intercambio con el fin de crear un verdadero Centro de la Unión más allá de las especificidades territoriales, obedienciales y rituales.
- Contribuir al acercamiento entre los Cuerpos Filosóficos y Simbólicos que practican el Rito Moderno, facilitando su reconocimiento mutuo sin discriminación.
- Impulsar entre los Cuerpos que la integran una dinámica de trabajo y la elección de temas de reflexión comunes.
Los firmantes de esta Declaración de Marsella, reunidos por el rito, se comprometen a trabajar en los objetivos que nos inspiran.